LONDRES, Inglaterra (AP).— Nubes de ceniza arrojadas por un volcán de Islandia interrumpieron ayer el tránsito aéreo en toda Europa a una escala no vista desde los ataques del 11 de septiembre de 2001, con el cierre de espacios aéreos de Gran Bretaña, Irlanda, Francia y los países nórdicos.
Miles de vuelos fueron cancelados, interrumpiendo los planes de cientos de miles de pasajeros. Varios funcionarios dijeron que no está claro cuándo será seguro volar de nuevo.
Un experto en aviación señaló que es la primera vez que recuerda que nubes de ceniza afectan algunos de los espacios aéreos más congestionados del mundo, y un científico en Islandia aseveró que la expulsión de ceniza, y por consiguiente las interrupciones aéreas, continuarían días e incluso semanas. “En este momento es imposible decir cuándo reanudaremos los vuelos”, señaló Henrik Peter Joergensen, portavoz del aeropuerto de Copenhague en Dinamarca, donde unos 25,000 pasajeros quedaron afectados.
La nube de ceniza, que se elevó a una distancia de 6,000 a 11,000 metros, se encuentra por encima del Océano Atlántico, cerca de las rutas desde la costa este estadounidense hasta Europa.
El principal aeropuerto de París y el mayor en Francia, el Charles de Gaulle, además de casi dos docenas de aeropuertos en el país, cerraron el martes.
Con la nube avanzando hacia el Sur y el Este a través de Gran Bretaña, el servicio aéreo del país canceló todos los vuelos de no emergencia.
Autoridades irlandesas cerraron igualmente su espacio aéreo, así como las de Dinamarca, Noruega, Suecia, Finlandia, Francia, Bélgica, Holanda y Suiza.
La ceniza volcánica contiene partículas vitrificadas de gran dureza y enorme poder abrasivo que amenazan los vuelos porque pueden afectar la visibilidad y quedar absorbidas por los motores de los aviones, causando que estos dejen de funcionar.
En Islandia, cientos de personas han escapado al aumento del nivel del agua desde que el volcán bajo el glaciar Eyjafjallajokull hizo erupción anteayer por segunda vez en menos de un mes. A medida que el agua caía desde las montañas, el nivel de los ríos aumentaba hasta tres metros antes del miércoles por la noche, partiendo la principal carretera de la isla por la mitad.