Las reformas señalan la atribución de las autoridades sanitarias, educativas y laborales, incluso, de apoyar y fomentar las actividades recreativas, de esparcimiento, culturales y de promoción para prevenir una alimentación rica en proteínas, baja en grasas y azúcares, que permitan un desarrollo sano del núcleo familiar.
De igual forma aprobaron que en las escuelas se practiquen actividades físicas, como una alternativa a mejorar la salud de los niños, entre quienes se incrementa la incidencia de diabetes y enfermedades cardiovasculares.
El pleno aprobó estas reformas a los artículos 65 y 66 de la Ley General de Salud por 372 votos a favor y una abstención.